La llegada de internos a Cáceres coincide con la reducción de trabajadores para vigilancia

Jan 21st, 2017 | Por | Categoria: Actualidad Penitenciaria

En marzo del año pasado comenzaron en el Centro Penitenciario de Cáceres unas obras de reforma que hicieron necesario reducir en un centenar la población reclusa de la prisión cacereña. Las obras están a punto de finalizar, por lo que también se espera el regreso paulatino de 100 reclusos, circunstancia ante la que los representantes sindicales han expresado ya su preocupación. La reducción de plantilla, según denuncian públicamente, hace que el aumento de internos pueda derivar en situaciones de peligro laboral.

Las obras que se están ejecutando todavía tienen como objeto dotar a todas las celdas, un total de 321, de detectores de humo. Cuentan con un presupuesto de 413.000 euros paar poner al día un edificio de 1981.

Para llevarlas a cabo, ha sido necesario reducir el número de internos, de tal forma que uno de los cinco módulos que componen la prisión cacereña estuviera siempre vacío de reclusos mientras se trabajaba en sus celdas. Los módulos se han ido cerrando alternativamente, y mientras en uno se está trabajando, en otros tres están los presos y en el cuarto las internas.

Esta reforma tenía que haber concluido en el mes de diciembre, pero aún está en marcha. En la actualidad está concluyendo el trabajo en el cuarto módulo, y luego le tocará el turno a la zona de las reclusas, a enfermería y al apartado de ingresos y aislamiento. Se espera que las obras terminen en marzo y entonces volverá, paulatinamente, a aumentar la población reclusa en otro centenar.

400 internos

En septiembre del año 2015, antes de las obras, había en el Centro Penitenciario 512 reclusos, cifra que un año más tarde (en pleno trabajo en las celdas) se había reducido hasta los 366. Ahora hay alrededor de 400 internos.

Dionisio Iglesias, delegado sindical de Acaip-USO, asegura a este diario que con la llegada del centenar de presos que se espera, el centro penitenciario va a masificarse y no hay suficientes funcionarios para vigilarlos.

«Cuando un funcionario de prisiones cumplen los 57 años y lleva más de 25 trabajando, deja de estar vigilando a los internos; eso ha supuesto que como no hay la suficiente oferta pública de empleo, no haya suficientes funcionarios jóvenes y ha bajado el número de funcionarios de vigilancia», explica Iglesias.

En estos momentos, el delegado sindical estima que hay unos 80 trabajadores que pueden dedicarse a tareas de vigilancia de presos, a los que se suman ocho funcionarios, pero que es muy probable que se marchen a los nuevos centros penitenciarios que se van a abrir en Ceuta y Málaga.

Además, Iglesias destaca que en los próximos meses, siete de los 80 funcionarios de vigilancia también pasarán a la segunda actividad.

Por su parte, Alberto Ramajo, de Comisiones Obreras, insiste en que sufren un fuerte déficit de personal en el centro penitenciario de Cáceres que, en teoría, no debería rebasar los 350 reclusos. «No pueden venir más internos porque no tenemos suficientes funcionarios al no haber oferta de empleo público», coincide.

En este sentido, los sindicatos denuncian que en este centro falta por cubrirse el 35 por ciento de la plantilla necesaria.

Un comentario »

  1. Lo peor y mas lamentable es que a pesar de que la SGIP y el Gobierno saben de la necesidad que hay de ayudantes funcionarios de prisiones, ahora mismo se encuentren mas de 60 compañeros con las oposiciones aprobadas y sin plaza. Deberían de dar plaza a todos los aprobados y ademas sacar una convocatoria extra.

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