El Psiquiátrico Penitenciario de Sevilla se llena de jóvenes de 20 a 25 años

Aug 20th, 2018 | Por | Categoria: Actualidad Penitenciaria

En España hay dos hospitales psiquiátricos penitenciarios: uno en Sevilla y otro en Valencia. Sus internos no tienen la consideración de presos, sino de enfermos mentales que han cometido delitos y necesitan un tratamiento médico. En el centro hispalense, hay 76 celdas (28 de ellas para agudos, con una sola cama) que alojan a 171 pacientes, todos hombres, según fuentes de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias.

¿Hay hacinamiento en este centro? Para la Asociación de Familiares y Allegados de Enfermos Mentales (Asaenes) hay un exceso de ocupación. Por su parte, el sindicato de funcionarios de prisión Acaip subraya que «no hemos vuelto a tener el pico de 184 internos registrado hace unos cuatro años, pero hay celdas que deberían ocuparse sólo por un enfermo pero la realidad es que tienen tres y cuatro camas».

Ingreso por orden judicial

Del total de internados en ese centro, 166 ingresaron por orden judicial y cinco son internos preventivos a la espera de valoración psiquiátrica. Además, hay 130 que ingresaron al apreciar un juez eximente completa y otros 31 porque se les aplicó la eximente mental incompleta.

Entre los internados en el Psiquiátrico Penitenciarios de Sevilla hay 60 que antes eran presos en otros centros penitenciarios convencionales, como Sevilla 1 o Sevilla 2, pero el juez de vigilancia penitenciaria les suspendió la pena al apreciar en ellos una situación duradera de trastorno mental grave que le impide conocer el sentido de la pena. De esa manera, se les garantiza la asistencia médica precisa, para lo cual el juez puede decretar la imposición de una medida de seguridad privativa de libertad pero, en ningún caso, más gravosa que la pena sustituida.

Tipos de trastorno mental

Entre los internos del Psiquiátrico Penitenciario hay enfermos con distintos tipos de trastornos mentales, tales como esquizofrenia, trastorno bipolar, trastorno de ideas delirantes, trastorno esquizoafectivo , trastornos mixtos de personalidad (disocial, paranoico, límite) y trastorno psicótico de origen tóxico derivado del consumo de drogas o alcohol.

Aproximadamente del 10% de pacientes tienen diagnóstico de discapacidad intelectual retraso mental y un 50% se da la patología dual: trastorno psicótico unido al consumo de tóxicos.

Edad media

La edad media de los internos es de 43 años, si bien se detecta, últimamente, un aumento en los ingresos de pacientes jóvenes de 20 a 25 años que sufren un primer brote o crisis de la enfermedad, según Instituciones Penitenciarias. El centro cuenta actualmente con pacientes de todas las edades, siendo significativo también el número de pacientes mayores de 70 años, un colectivo al que normalmente se les da el tercer grado o la libertad condicional por motivos humanitarios cuando están en prisiones convencionales. Por lo tanto, en la cárcel conviven internos jóvenes -muchos de ellos peligrosos, con gran fuerza y a menudo toxicómanos- con otros enfermos mayores, muy deteriorados y que acumulan ya muchos años de estancia en ese centro.

¿Cuáles fueron los delitos por los que fueron ingresados en el Psiquiátrico Penitenciarios? La mayoría de los delitos por los que ingresaron en el Psiquiátrico Penitenciario fueron homicidios, violencia ámbito familiar, atentados, delitos sexuales…, según la Dirección General de Instituciones Penitenciarias.

Salidas terapéuticas

Los internos por orden judicial pueden disfrutar de salidas terapéuticas conforme a lo dispuesto en el artículo 190 reglamento penitenciario, que establece que «las comunicaciones con el exterior de los pacientes se fijarán en el marco del programa individual de rehabilitación de cada uno de aquéllos, indicando el número de comunicaciones y salidas, la duración de las mismas, las personas con quienes los pacientes puedan comunicar y las condiciones en que se celebren las mencionadas comunicaciones».

Las salidas terapéuticas pueden ser de diferente duración, según el programa individualizado de rehabilitación de cada paciente y la evolución del mismo son propuestas por el equipo multidisciplinar del Hospital Psiquiátrico y autorizadas por el juez de vigilancia penitenciaria. Los pacientes pueden realizar salidas terapéuticas acompañados por personal del centro, personal de ONG o entidades colaboradoras, así como con su familia.

Faltan psiquiatras

El tratamiento médico de los internos corre a cargo del equipo médico del centro y si necesitan una salida para ser atendidos por médico especialista, son derivados al SAS, como ocurre en otros centros penitenciarios.

Acaip denuncia que la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) del Hospital Psiquiátrico Penitenciario figuran cuatro psiquiatras, «pero ahora sólo hay dos y no dan abasto» con tanto paciente. Según las mismas fuentes, también faltan celadores y auxiliares de Enfermería, «ya que cuando queda una vacante se están amortizando los puestos de trabajo».

Debido a las especiales características de los internos, los funcionarios y trabajadores de los centroa psiquiátricos penitenciarios son los que más agresiones sufren, según Csif. De hecho, recientemente una celadora fue agredida por un interno con trastorno mental, que le golpeó la cara contra una pared, rompiéndole el tabique nasal. Precisamente, el próximo 1 de septiembre hay convocada en Sevilla una manifestación a nivel nacional de funcionarios y trabajadores de centros penitenciarios para reclamar mejores en sus condiciones de trabajo.

Enfermos mentales en otras prisiones

Además, hay presos en Sevilla 1, Sevilla 2 y la cárcel de mujeres de Alcalá con trastornos mentales. Para atender a esos enfermos, además de la atención sanitaria existente en el centro, se creó en el año 2009 un programa de atención integral al enfermo mental grave o crónico en todos los centros penitenciarios. Con este programa se intenta detectar, diagnosticar y tratar a todos los internos que sufran algún tipo de trastorno mental; mejorar la calidad de vida de los enfermos mentales, aumentando su autonomía personal y la adaptación al entorno; y optimizar la reincorporación social y la derivación adecuada a un recurso socio-sanitario comunitario.

Fuente: sevilla.abc.es

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