Un preso agrede a un funcionario con la barra de una mancuerna

Sep 12th, 2018 | Por | Categoria: Actualidad Penitenciaria

Hace un mes los funcionarios de la cárcel de Burgos se sumaron a los paros convocados a las puertas de centros penitenciarios de toda España para alertar del aumento de la conflictividad en las cárceles y de las agresiones a empleados. Un fenómeno al que el centro de Burgos no es ajeno y que se está agravando por la acuciante falta de personal. El pasado día 9 un funcionario del centro penitenciario de Burgos fue agredido por un preso con la barra de una mancuerna que cogió previamente del gimnasio. Le golpeó en la cabeza y el funcionario también recibió un fuerte golpe en la mano.

En ese momento, para evitar males mayores, el personal que estaba en el departamento de Celular, un módulo de la prisión en el que están internos que tienen problemas para adaptarse al régimen normal y son potencialmente más conflictivos, activaron el protocolo para que el resto de internos que estaban en la galería desalojaran. Se trata de un departamento de la prisión en el que suele haber una media de 50 internos.

Sin embargo, hubo un grupo de presos que se plantó y empezó a increpar a los funcionarios y se les llegó a amenazar con un pincho carcelario y con lejía, lo que hizo que se produjera una situación que «ha comprometido seriamente la seguridad de este centro penitenciario», según denunciaba ayer Silvia Fernández García, secretaria general de CCOO en Instituciones Penitenciarias.

El preso que agredió al funcionario había solicitado el domingo por la mañana, de forma insistente, que se cambiase de centro penitenciario, después de que se le hubieran denegado peticiones previas. El interno había insistido en que se le debía resolver esa petición o si no la iba a liar. Los sindicatos consideran que esta agresión es consecuencia de la falta de personal en el centro penitenciarios, unas carencias que los representantes de los trabajadores llevan denunciando desde hace años. Normalmente, en este tipo de módulos de la prisión debe haber un mínimo de tres funcionarios de carrera.

Sin embargo, en el momento de la agresión había un funcionario experimentado, el que resultó agredido, y dos de prácticas. De hecho, en la concentración que convocaron los sindicatos frente a la prisión hace un mes ya mencionaron que en lo que va de año se habían producido dos agresiones graves, así como intentos de agresión con cuchillo, mordiscos y golpes. El problema de la carencia de personal es, según la representante de CCOO, que estos empleados en prácticas, del que hay más de 20 en la cárcel de Burgos en la actualidad, hace «el trabajo de un funcionario de carrera». De hecho, añade, «el día del trabajo penitenciario en este centro sale gracias al personal de prácticas», lo que hace que se comprometa su periodo formativo tutelado y de aprendizaje, al«desempeñar en realidad plazas estructurales, sin ni tan siquiera cobrar como el personal funcionario de carrera».

Este sindicato insiste en la «situación alarmante» de falta de personal en el centro penitenciario de Burgos, donde, en la actualidad, el 40% de las plazas de vigilancia interior están vacantes, «debido al problema de envejecimiento de la plantilla». Hay que recordar que en centro penitenciario de Burgos la media de edad supera los 55 años, lo que hace haya un «número muy elevado de funcionarios que están en situación de segunda actividad o próximos a ella, circunstancia determinante del aumento de las agresiones».

A esta situación, el sindicato añade el hecho de que hay una «deficiente» clasificación en el centro penitenciario, cuya antigüedad hace que sea todavía más complicado «con la separación de los diferentes perfiles, que ahora son más complicados», según Fernández.

Fuente: elcorreodeburgos.com

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